INICIATIVA POPULAR BOLIVARIANA

TAL COMO AHORA

1 Julio 2008 · Dejar un comentario

TAL COMO AHORA

Un paralelo entre la Colombia de ayer y la Colombia de hoy

Bogotá. Junio 30 de 2008

Por Jerga.  1ipb.wordpress.com.

iniciapopular@yahoo.es

Ante  la ley todos los ciudadanos son iguales, pero no todos son igualmente ciudadanos…” (Robert Musil. “El hombre sin atributos”)               

                                            

Trazado del Plan Estratégico Zonal  Centro de Bogotá, infraestructura para el comercio, las finanzas  y  los servicios turísticos de unos pocos pero construida con los impuestos  de todos.

Repasar nuestra historia, con una mirada social y popular, en estos momentos de argucias jurídicas y malabares mediáticos por parte del gobierno Uribista para tratar de esconder su ilegalidad y su ilegitimidad, nos ayuda a observar con crudeza cuál es el camino político que como país de regiones debemos o deberíamos estar tomando en estos momentos.

Hechos determinantes ha tenido nuestra historia, unos con mayor o menor impacto social, cultural, político-militar y económico; pero este de hoy, tiene una singular trascendencia hacia el presente y el futuro de Colombia. Por idéntico sentir generaciones pasadas protagonizaron elevadas batallas en búsqueda de la dignidad, el respeto a la Patria que es respetar a la nación misma y en la búsqueda por construir un orden en justicia social.

A muchos les ha costado la vida, el encarcelamiento, la persecución, el destierro, no hay duda, (como ha Antonio Nariño y a Francisco Antonio Zea en 1794). Pero estuvieron al frente de su momento político con estoicismo y dignidad, sin que haya sido menos doloroso y criminal que hoy. Como ejemplo, la persecución contra los “Melistas” (partidarios de José Maria Melo) y los artesanos anti-élite que se levantaron contra la hegemonía Santanderista, el asesinato, la amenaza y el oprobio de que fueron víctimas las nuevas generaciónes de liberales progresistas bajo el liderazgo de Aquileo Parra, Murillo Toro, Rafael Uribe Uribe, Germán Arciniegas, Luis Tejada y otros. Pero todos de una manera u otra, se alzaron contra el oprobio, la mentira, la hegemonía y la entrega de nuestro patrimonio al capital internacional. Lineamientos que consideraron enemigos de la paz, el bien popular, fascistas y antidemocráticos.

Fenómeno idéntico enfrentaron las regiones del país y los sectores populares, sociales y políticos que se alzaron al lado de Luis E. Mahecha, María Cano, Ignacio Torres, Tomás Uribe Márquez y Jorge Eliecer Gaitán contra la hegemonía liberal-conservadora del siglo pasado. Pero hay que destacar al liberalismo progresista que tuvo la certeza y la osadía de retirarse del juego electoral cuando consideró ilegal y antidemocrático no sólo al gobierno de Mariano Ospina y Laureano Gómez, sino la criminalidad que como realidad comunitaria impuesta vivían, el campo y la ciudad.

Nos arropaba un oleaje fascista llegado de Europa y el acoso del águila del norte por imponer su dinámica económica de libre mercado. En ese entonces, como ahora, encontraron un gobierno autoritario y una oligarquía arrodillada, una población enajenada con propaganda, con el desarrollismo industrial y el mercantilismo, que hicieron de nuestros pueblos extensiones de cemento y miseria.

Tal como ahora, el ejecutivo invalida y desconoce los entes jurídicos y de control argumentando persecución e imparcialidad. Tal como ahora, todo el establecimiento está corroído de corrupción, inmoralidad y mafia. Pero también en aquel momento como ahora, algunos salieron a defender las “instituciones” – más bien sus privilegios – y la oligarquía tradicional en asocio con los descompuestos militares y la jerarquía secular se enconcharon en sus intereses y montaron su Frente nacional.

Entonces – tal como ahora – las alianzas entre la élite impusieron gobiernos inconstitucionales, desarrollaron mega proyectos en asocio con el capital internacional y tal como ahora, se valieron del miedo, la mentira, el machete, los bombardeos y las recompensas para exterminar e inmovilizar a la izquierda y a los sectores progresistas de oposición. Tal como ahora, hubo vendidos, traidores, arrodillados, cooptados, mutilados, masacrados, centenares de miles de desplazados, prisioneros y dos generaciones alzadas en armas.  

Ahora, tal como antes, esperamos no repetir la historia y con masiva movilización en todo el país, todos los sectores populares, campesinos, sociales, la izquierda anti-élite, los partidos progresistas y las y los colombianos de bien, empezar a trabajar y a dirigir con demostrada ética la reconstrucción del rumbo. Con dignidad, honestidad y grandeza asumir la dirección de una fuerza política que contrareste la voracidad de la oligarquía y conduzca el nuevo Estado. ¡Que la equidad y la justicia social en todos los lugares de Colombia sean nuestra razón constituyente!

 

Categorías: Conflicto Colombiano